Este viernes 9 de octubre Ecuador vive su primer feriado fuera del estado de excepción producto de la emergencia sanitaria ocasionada por el Covid-19. El motivo para que los ecuatorianos puedan viajar por el país y den un empujoncito a la reactivación económica, será el bicentenario de la independencia de Guayaquil. Por este motivo, Reacción quiere contarte un poco más acerca de lo que se conmemora este 9 de octubre de 2020.
Para iniciar,
partiremos de establecer una diferencia crucial. El 25 de julio se celebra la
fundación de Santiago de Guayaquil en 1535 y el 9 de octubre, se conmemora el
aniversario de la independencia de la corona española de Guayaquil. Una vez
aclarada esta duda, vamos a conocer qué pasó el 9 de octubre de 1820.
Desde el primer
grito de la independencia del 10 de agosto 1809, las ideas emancipadoras
empezaban a ganar más valor y popularidad. El 10 de agosto es reconocido como
el antecedente principal a la Batalla del Pichincha del 24 de mayo de 1822 y
que significó la caída de la corona española en el Ecuador. Pero el 9 de
octubre de 1820 juega un rol fundamental al ser el empujón que hacía falta. Es considerado por la
mayoría de historiadores como el antecedente inmediato de la campaña en
Pichincha.
A finales del
mes de septiembre llegan a Guayaquil desde Lima los oficiales del batallón
Numancia. El comandante Miguel Letamendi y los capitanes Luis Urdaneta y León
Febres Cordero se dirigían a Venezuela, pero durante en su paso por Guayaquil
el militar, periodista y político guayaquileño José de Anteparra se presenta
ante ellos.
Anteparra
consideraba que la coyuntura era propicia para buscar la adhesión de Guayaquil
a la causa patriota. En esos momentos los guayaquileños no estaban contentos
con el dominio realista debido a la paralización comercial que sufría el puerto
principal. Guayaquil y Callao eran los únicos puertos del Pacífico en manos de
una corona española debilitada.
Letamendi,
Urdaneta y Febres Cordero, como simpatizantes de la libertad recomendaron a
Anteparra tomar contacto con los oficiales del batallón peruano Granaderos de
reserva que se encontraba en Guayaquil. La única manera de realizar dicho
acercamiento sin llamar la atención era esperar hasta un evento social.
Para Anteparra
y la causa patriótica, la fiesta organizada por José Villamil y su esposa Ana
Garaicoa la noche del 1ero de octubre de 1820 es la ocasión perfecta. En este
espacio los oficiales y miembros de los batallones Numancia y Granaderos se
conocieron. Por su lado y en secreto, Anteparra reúne a los guayaquileños
partidarios de la emancipación.
Presididos por Villasmil, hay un total de 20 conspiradores.
Los siguientes
días sirvieron para que los dirigentes y oficiales evalúen la situación
militar. La ciudad era custodiada por 1500 soldados y siete lanchas cañoneras.
El famoso escuadrón de caballería Daule y la brigada de artillería eran una de
las mayores preocupaciones de los patriotas.
Febres Cordero,
se mantenía entusiasta respecto a la campaña, pues conocía la realidad
continental y los progreso obtenidos por Bolívar al norte y San Martín en el
sur del continente. Además, los esfuerzos de otros conspiradores consiguieron
el apoyo del capitán de artillería Damián Nájera y de dos sargentos de la
caballería de Daule. Con todas las variables analizadas se convocó a la
revolución de la ciudad porteña bajo el lema: “Guayaquil por la patria”.
El 6 de
octubre, los rumores que circulaban por las calles llegan a oídos del gobernador
Vivero que, en su preocupación, ordena al batallón Granaderos a patrullar las
calles de la ciudad. Todo esto sin saber de su vínculo con la causa patriótica.
Los siguientes
días sirvieron para terminar los preparativos. Una vez organizados, los
patriotas se reunieron en la casa de Villasmil y establecieron que la campaña
iniciaría a las 02:00 am del lunes 9 de octubre.
La madrugada
del 9 de octubre se empieza a fraguar el golpe. Primero, Nájera invita a su
hogar y consigue apresar al comandante Torres Valdivia, quien era el jefe del
cuerpo de artillería. Febres Cordero y 50 hombres sorprendían al oficial de
guardia de artillería consiguiendo de esta manera sumar la tropa a la causa.
Por su parte, Anteparra, Urdaneta y 35 personas, asaltan al escuadrón Daule
cuyos miembros deciden apoyar la causa patriótica.
La campaña
continúa sin hallar resistencia. El gobernador Vivero, su lugarteniente y el
fraile realista, Pedro Querejasú, son apresados y de esta forma se fragua el
golpe.
Sin mayor
resistencia y casi sin derramar sangre, Guayaquil lograba su independencia un
día como hoy, pero hace 200 años. Quienes salieron victoriosos acordaron:
“Propender a la independencia de América”. La independencia de Guayaquil influenció
directamente en la campaña que terminaría de expulsar a la corona española del
territorio que hoy es Ecuador el 24 de mayo de 1822.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario